De origenes ingleses, Alfred Sisley (1839-1899) es junto con Claude Monet y Camille Pissarro, el más “puro” representante del impresionismo. Fue por encima de todo un paisajista. De menor categoría que Monet y quizás no tan versátil como Pissarro, destaca sobre todo por su excelente uso del color y la calidad de la representación de sus cielos.
La década de 1870 fue a nivel personal la más complicada para Alfred Sisley, sin ningún sustento económico tras la quiebra del negocio familiar debido a la Guerra Franco-prusiana. Pero fue en este periodo cuando el artista creó sus mejores obras, como su “Chemin de la Machine, Louveciennes “ o su famosa serie de “Inundación en Port-Marly”.
“La Pradera” es la quintaesencia del paisaje impresionista: espontáneo, libre, aparentemente inacabado. La composición es simple, dividida en tres planos diferentes separados por la verja y el horizonte. En primer plano está dominado por las hierbas y las flores, creadas mediante pinceladas sueltas. En el plano intermedio aparece un paisaje rural y sobre él, un magnífico cielo, que recuerda a los estudios de nubes de John Constable.
Gabriel Fernández - theartwolf.com

Alfred Sisley: "Chemin de la Machine, Louveciennes"